Escribo cuando las emociones me llegan a niveles
altos: si estoy triste, plasmo mis versos e ideas cual blues de negro que
trabaja en un campo de algodón; cuando estoy feliz, escupo con verborragia las
frases más diabéticas que puedo producir. Si miramos hacia arriba, el 90% de
mis escritos son felices, son diabéticos, todos hablan de vos, de un
sentimiento.
Neruda dijo puedo
escribir los versos más tristes esta noche, pero hoy no me sale (joder, que
no le llego ni a los talones a Pablo, pero valía la aclaración). Es un
impedimento para mí, estar triste no es una opción si te tengo a mi lado,
porque la sangre se me acelera, el tiempo pasa rápido, quisiera atrapar los
momentos y guardármelos, pero sería egoísta, porque son tuyos también, mejor
dicho, vos sos el centro del momento y no puedo llevarte en mi bolsillo, porque
ya te tengo en mi corazón.
Empleo todo mi esfuerzo para describirte cada día
mejor, pero siento que nunca voy a encontrar palabras para describir tal
belleza, creo que todavía no se inventaron, sos la definición de un nuevo
diccionario de una lengua nueva, la cual podemos ver pero no hablar, es como
buscar la canción perfecta, pero saber que no existe.
A cuantos lados desconocidos te puede llevar el
amor, una simple palabra de cuatro letras, un sentimiento indescriptible,
imposible de estudiar objetivamente, y producido por una sola persona!
Rayos y centellas, habéis puesto en palabras aquello que no acertaba a describir: "es como buscar la canción perfecta, pero saber que no existe."
ResponderEliminar...y pensar que un desconocido me ha dedicado ese mismo verso de Neruda al tiempo que se llevaba mi corazón...