jueves, 22 de diciembre de 2011

Una nueva lengua, el mismo mundo de siempre


Escribo cuando las emociones me llegan a niveles altos: si estoy triste, plasmo mis versos e ideas cual blues de negro que trabaja en un campo de algodón; cuando estoy feliz, escupo con verborragia las frases más diabéticas que puedo producir. Si miramos hacia arriba, el 90% de mis escritos son felices, son diabéticos, todos hablan de vos, de un sentimiento.
Neruda dijo puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero hoy no me sale (joder, que no le llego ni a los talones a Pablo, pero valía la aclaración). Es un impedimento para mí, estar triste no es una opción si te tengo a mi lado, porque la sangre se me acelera, el tiempo pasa rápido, quisiera atrapar los momentos y guardármelos, pero sería egoísta, porque son tuyos también, mejor dicho, vos sos el centro del momento y no puedo llevarte en mi bolsillo, porque ya te tengo en mi corazón.
Empleo todo mi esfuerzo para describirte cada día mejor, pero siento que nunca voy a encontrar palabras para describir tal belleza, creo que todavía no se inventaron, sos la definición de un nuevo diccionario de una lengua nueva, la cual podemos ver pero no hablar, es como buscar la canción perfecta, pero saber que no existe.
A cuantos lados desconocidos te puede llevar el amor, una simple palabra de cuatro letras, un sentimiento indescriptible, imposible de estudiar objetivamente, y producido por una sola persona!

1 comentario:

  1. Rayos y centellas, habéis puesto en palabras aquello que no acertaba a describir: "es como buscar la canción perfecta, pero saber que no existe."
    ...y pensar que un desconocido me ha dedicado ese mismo verso de Neruda al tiempo que se llevaba mi corazón...

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