Las noticias buenas y las noticias malas son básicamente lo mismo, todo depende del ojo que las mire. A mi, últimamente, me llueven ambas, y no son una garua que casi no se siente, algunas son tormentas tropicales.
Después de un mes pude volver a dormir bien, volver a quedarme dormido y bañarme un poco entre sueños. Esa es una de las buenas noticias; y si, es plural, porque hay varias, pero mientras mas las pienso, mas loco me vuelvo.
Dormir bien era algo común en mi, de hecho no comprendía a la gente que no podía hacerlo correctamente. Me preguntaba: porque alguien puede quedarse sin sueño? Todas las respuestas llegan finalmente, quizás hasta con años de retrasos, y seguramente cuando no las estabas buscando.
All the pieces fall into place canta Gilmour, de fondo, y cada vez siento mas lejos esa sensación. Las cosas van pasando, suceden a una velocidad por momentos increíble, y en otros como detenida en el tiempo. Como un ser humano, convencido de poder dominar sus sentimientos, puede verse doblegado por ellos, tan fácilmente, en solo 30 días? Como de repente me veo haciendo planes a futuro, pero al mismo tiempo intentando no romper las cosas? Como olvidar la sensación de que cada cosa que producen mis manos, son ellas mismas las que las destruyen? Acaso soy el asesino de mi propia persona?
No tengo todas las piezas en su lugar, no, mas bien estoy como un rompecabezas cuando apenas lo sacas de su caja, con todos sus pedazos en el piso, pero con la intención de armarlo lo antes posible. La intención es la que te hace mirar hacia atrás, para ver en que fallaste, e intentar, esta vez, corregir las cosas, o por lo menos, hacerlas de distintas maneras. De repente soy una persona que digo lo que siento, eso si que es loco, un cuasi mudo convertido a erudito del habla.
Hablo, hablo, hablo, no paro de hablar. Te miro a los ojos y hablo. Tenes la mirada profunda, tus ojos transparentes son pequeños, pero a través de ellos se puede ver la verdad. Sos sincera, lo se, pude verlo desde el hola. En la primera charla hablaba libre, aunque nerviosamente, porque me sentía un poco intimidado, nunca creí que alguien así podía siquiera fijarse en mi. Tu apariencia demuestra un andar firme, seguro, que no da opción de un traspié, sin embargo te miro, te abrazo, y a mi lado sos esa que seguro fuiste a los 7 años, correteando por el patio de tu casa vestida de mujer maravilla. Ahora te sacaste el traje pero te pusiste el apellido, y lograste lo que, en 23 años, unos locos intentaron y no lograron: lograste hacerme vivir. Si, solo en 30 días.
Siempre recuerdo el fuego dentro mio, son situaciones las que lo producen, y no se olvidan fácilmente When you're down is when you find yourself, Gilmour sigue enseñándome de la vida, con mucha razón. Decía que el fuego ese lo volví a sentir, lo siento en este momento. Hubo momentos en el pasado en que los describí como una cosa, hoy los describo como otra y mañana seguramente lo haré de otra forma. Lo único que se, siempre y sin equivocarme, es quien produce ese fuego.
Cuando te miro profundamente veo a una persona lastimada, la cual supo levantarse. Veo a una guerrera, pero también veo a la princesa que espera en el balcón. Puedo ver a la madre y a la hija al mismo tiempo, a la empresaria y a la comensal ejemplar que ejerce su labor con un brazo sobre el regazo. Yo puedo ver todo eso, pero no puedo develar el misterio que me saca el sueño: que ves cuando me ves?
Los mails no paran de llegar, y así como vienen se acumulan en la bandeja de entrada. Nada me interesa, necesito escribir, sacar esto de adentro para mostrarlo un poquito y para entenderlo, sobre todo para entenderlo. De que tengo miedo? de vivir sin pensar el siguiente paso? Yo se que es lo que pasa, o creo entenderlo. Cuando vistes tantos cristales rotos en el piso, solo queres beber en vaso de plástico, para evitar el desastre. De pronto pienso que leer esto puede hacer que salgas corriendo, si. No se si decirte te quiero o seguir escuchándote. Escuchar, escucharte, eso fue lo primero que me volvió loco, tu voz. Rayando el borde de lo femenino, una garganta que pareciera humectada por whisky nacional, dorado y con gusto rancio. Hablas, despedís palabras con buena velocidad, por momentos con irreverencia, elocuencia, y en otros con dulzura y sabor a chocolate. El tabaco se agolpa en tu gola, pero como en un film, el olor nunca llega. Acaso sos real, no te estaré inventando?
Gilmour me sigue gritando al oído, shine on you crazy diamond, y realmente me ilumina. Acaso sos ese diamante loco, pulido por la vida, delirio del mejor joyero, el que encontré?
Gracias por tanto en tan poco tiempo, son estados de animo encontrados en un dia de sol que revuelve en mi interior. Au revoir.
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