Situación: hago la cola para cargar la tarjeta del subte.
Horario: 18:10hs.
Subte. Calor humedo mezclado con el frio invernal de la calle. Enfilo hacia la boleteria para recargar la tarjeta Monedero, dado que nunca viajo y, por lo tanto, nunca tiene carga. Como un ciudadano correcto (?) me dispongo a hacer la fila. Siento que alguien se pone detras mio. Es una cola, por lo tanto es común. Acto seguido, se escuchan varias frases con menos de 2 segundos de intervalo entre cada una, al mejor estilo monologo de teatro de Enrique Pinti:
- Dale loco!
- Tanto van a tardar para cargar una tarjeta?
- Este país es increible!!
- A quien se le ocurre sacar un boleto con $100??
En este punto, la mitad de la fila lanzo una clara mirada intimidatoria hacia el muchacho, el cual se guardo su gran valentia en el bolsillo, para esperar como cualquier otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario